El aguante

Bien dice el dicho que al que le caiga el guante, que se lo chante.

En esta vida hay que soportar bastante,

respirar profundamente y seguir adelante.

Pretender que todo está bien aún cuando tienes un dolor aplastante.

Soportar injusticias y sonreír con el aguante,

porque aunque la ciudad esté gris y la gente ya no te vea importante

debes seguir pensando que tú eres lo más brillante.