Desde lejos

Te despido desde lejos, con dolor en el alma por no acompañarte en tu partida. Con el recuerdo de tu saludo noble y tus palabras gratas. Con la marca de tu labial fresco en mi mejilla siempre que pasaba. Con tus manos frías en mis brazos deseándome un buen día. Con tu olor a dama envuelto en perfume.

Te despido desde tierras lejanas, deseando estar en tu adiós. Con el recuerdo de tus vestidos y tu cabello siempre arreglado. Con tus ojos que desde lejos me divisaban. Con tu cercanía para hacerme sentir feliz cuando nadie notaba mi tristeza.

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