Desde lejos

Te despido desde lejos, con dolor en el alma por no acompañarte en tu partida. Con el recuerdo de tu saludo noble y tus palabras gratas. Con la marca de tu labial fresco en mi mejilla siempre que pasaba. Con tus manos frías en mis brazos deseándome un buen día. Con tu olor a dama envuelto en perfume.

Te despido desde tierras lejanas, deseando estar en tu adiós. Con el recuerdo de tus vestidos y tu cabello siempre arreglado. Con tus ojos que desde lejos me divisaban. Con tu cercanía para hacerme sentir feliz cuando nadie notaba mi tristeza.

Te despido con una disculpa, porque en nuestro último encuentro me despedí pronto para continuar con actividades banales que hoy en día no tienen sentido. Con la imagen de miles de fotografías y cámaras que te hicieron ser la que eras. Con la firme creencia que hasta el día de hoy nadie sabía lo mucho que significabas para mí.

Te despido desde lejos alma linda, porque una cuarentena me privó de asistir a tu adiós. Desde lejos enviándote oraciones y todo el cariño que puedo, porque desde lejos siempre me saludaste, porque desde lejos conocí tu morada. Porque desde lejos te lloré, te recé y te abracé.

Paz en tu tumba querida Beatricita.